Semillero Estudios de Literatura y Periodismo

Grupo de estudio sobre temas relacionados con la prensa y la literatura en el período de 1890 a 1920 en Colombia e Hispanoamérica. Avalado por el Grupo de Investigación Colombia: tradiciones de la palabra, de la Universidad de Antioquia.

Por Catalina Ángel Madrid

Respecto del capítulo III de Modernismo. Presupuestos históricos y culturales, de Rafael Gutiérrez Girardot.

El surgimiento de esa “verdadera bohemia” ¿Implicó la desaparición de qué fenómenos sociales pertenecientes a la Inglaterra romántica?, ¿Qué importancia tuvieron los cafés para los intelectuales?, ¿Podría decirse que hay dos tipos de intelectual bohemio? ¿por qué? ¿Cuáles son sus diferencias?

Un rasgo sobresaliente en esa consolidación del intelectual, era el de la bohemia, originado en Francia a mediados del siglo XIX. Según Henri Murger, quien plantea claramente ese rasgo: “todo hombre que entra en las artes sin otro medio de existencia que el arte mismo tendría que pasar por los senderos de la bohemia”. A la anterior caracterización se le daba el nombre de verdadera bohemia en la que se le presentaban dos problemas principales al intelectual de la época: la miseria y la duda. Su surgimiento implicó la desaparición de “las formas tradicionales de mecenazgo literario, la estabilización triunfante de la clase media burguesa como clase dominante  tanto política como ideológicamente, el advenimiento de la técnica y la industrialización, la democratización de la vida literaria en la ciudades, el desempleo de los ‘intelectuales’, y además el ennuni, la teoría del genio personal y la tensión entre los escritores y sociedad y el Estado” (César Graña. Modernity and its Discontentes, Harper Torchbooks, Nueva York, 1967, pp. XV ss., especialmente pp.37 ss. Y 157 ss).

Para la sociedad burguesa, bohemio y poeta fueron lo mismo, puesto que los poetas también vivían en sus extravagancias, consideradas como tal por la sociedad. El reconocimiento del bohemio intelectual como literato, al igual que el público, seguidores y contactos,  lo hallaban en los cafés, donde solían reunirse, para escapar de la sociedad y lo que ella les negaba. Los cafés, eran espacios exclusivos para el bohemio intelectual y lo literario.

Baroja, en su ‘Bohemia Madrileña’ expuso una descripción de ellos, en la que planteaba que quienes siguieron adelante con esa estilo de vida fue una minoría fuerte, que se aventuró a la miseria y al abandono, y quienes no tomaron ese riesgo, quedaron a un lado del camino, sin embargo, en todos aquellos hombres, sentía una desesperación social e individual, que despertaba una intensa piedad hacia ellos.

Este estilo de vida y características de los bohemios, sobresalía lo teatral y bufonesco, el refinamiento por el gusto artístico, pero lo que más se destacaba era la “compasión y humanidad, indignación resignada y esperanza”.

 

hace 1 año