Semillero Estudios de Literatura y Periodismo

Grupo de estudio sobre temas relacionados con la prensa y la literatura en el período de 1890 a 1920 en Colombia e Hispanoamérica. Avalado por el Grupo de Investigación Colombia: tradiciones de la palabra, de la Universidad de Antioquia.

Por Juan David Vélez Valle

Por inteligencia se entiende: los creadores de existencias o haberes de la cultura representativa, la inteligencia es la encargada de  crear un conocimiento de índole cultural, no siendo un aspecto de toda persona sino de un grupo de personas que como inteligencia se encargan de esta creación; por intelectual  se entiende: los que realizan trabajo inmaterial, los formados espiritualmente, que son las personas que gracias a su carácter particular son capaces de trabajar con estos haberes culturales.

De tal suerte que los que crean cultura (inteligencia) lo hacen no a partir del trabajo inmaterial (intelectual) sino a partir de creación de los cimientos que  son los materiales con los que cuenta una sociedad para presentar su patrimonio; mientras que la inteligencia cumple el deber de ejecutar estas formas materiales en forma inmaterial; es decir: el intelectual se asegura que dichos haberes no se olviden haciendo posible que estos saberes encuentren un para qué.

De allí el carácter social de ambas partes, se diferencia: el primero (inteligencia) se acerca a lo social modificándolo, se encuentra en su alrededor para incorporar una creación; el intelectual por su parte se aparta de lo social relacionándose simplemente con estos haberes ya formados para consolidarlos en su trabajo espiritual.

En el contexto histórico que Gutiérrez Girardot presenta: el romanticismo alemán y la figura de la inteligencia, por otro lado el intelectual en España ¿Cómo entender las figuras presentes allí si se piensa en la definición que de estos se tiene y al mismo tiempo en la igualación de sus funciones?

En primera instancia el rechazo que hubo en Alemania hacia el personaje de la inteligencia por el hecho de encerrarse en su mundo de creaciones, dejando por fuera a las grandes masas de estos haberes. Este rechazo se agudizó hasta la pérdida de posición social, quedando así la inteligencia inserta en una posición oscilante, donde su pluma es vendida al mejor postor y con regularidad al estado, que paga para que estos escriban a favor de los pies de lucha de las ideas a su servicio.

Este nuevo lugar de la inteligencia es igualado por el autor al intelectual en España nivelando las funciones que ambos cumplían, es así como al intelectual en España le correspondía un lugar fuera de los fenómenos culturales relevantes, encargados desde allí en adelante de abogar por ideas de otros, no son los idealistas creadores de su propio mundo;  siendo sin embargo, primordial en ellos el hecho de intentar seguir desde su rincón su vena espiritual, lugar desde donde aparece la figura del bohemio.

hace 1 año